una gota templada
en mi espalda
absenta blancuzca,
destilado de tí,
gotas,
barbilla abajo,
gotas
y tú lengua
peleando con la mía
por robarlas
jugando a ver
quién se queda más,
quién gana.
paladar amargo
de nosotros
luz, luz de tí
cegándome entera
levantándome
susurrándome
en el cuello
que no pare
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