Ahora que siento la humedad envolver mi cuerpo, ahora que todas las mañanas me desayuno croata, ahora que la vida se ha desdoblado en la margen del río. Ahora que el yacaré no es nada, ahora que se va quedando vacío. Ahora que estoy a punto dejarme, ahora que lo he dejado todo. Ahora que el exilio me recuerda, ahora que el pasado se me presencia. Ahora que río, lloro, canto, vivo en la absoluta soledad. Ahora que aparecen ciertos amigos nuevos, ahora que los dejo entrar, ahora que juego al descubrimiento. Ahora que la Elsa me llama, ahora que ya no lloro la distancia con tanta tristeza. Ahora que Julián lejos y ya entendido todo. Ahora que planeo las visitas. Ahora que no hay Ever, ni tu tía. Ahora que se vive con el dólar. Ahora que hace falta su humanidad, con tanta humanidad desparramada. Ahora que clavo el diente en la almohada. Ahora que leo tres libros a la semana. Ahora que internet y la intranet de la existencia. Ahora que me quiero, que me miro y no me asusto. Ahora que no me busco en el otro, ahora que sólo hay una imagen en el espejo. Ahora que tengo lentes nuevos, ahora que puedo vernos, ahora que escribo cada día. Ahora que al sol me levanto, ahora que la vida se desparrama en el teclado. Ahora que la ciudad entra en mi ventana. Ahora y no después, a hora ser.
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