Siento tu presencia,
te observo siendo invisible,
aquí en la oscuridad,
siento tu mano sobre mi hombro… ardiente.
Me sigues, me persigues,
me pregunto que querrás.
Suaves y silenciosas palabras me preguntan:
“¿Por qué?”, yo me pregunto el qué,
tú y tu sombra os metéis en mi,
tratando de destruirme,
de acabar con mi corazón y felicidad,
siento dolor, también por ver tus... transparentes, puede que translúcidos ojos en la oscuridad. |