Cuando en las vacaciones,
me tendìa bajo el sol,
miraba el mar desde lejos
admirando su color.
De pronto...
pensaba en tí,
veía el mar en tus ojos,
luego con ese recuerdo,
te dibujaba en la arena,
me sonreìa de pronto,
porque te sentìa cerca.
Pero mis manos
inquietas,
hacìan un movimiento,
y todo se desarmaba,
tu cara
tu cuerpo entero,
en la arena se esfumaban.
Yo me ponìa a pensar,
que asì era todo en la vida,
que a veces,
las situaciones,
las personas
y las cosas,
terminaban siendo igual,
que aquellos granos de arena.
No quedando nada de ellos,
no pudindolos tocar,
todo termina en la vida,
sin poderlo remediar... |