Un maldito mundo sin piedad
¿Qué era lo que veían los ojos de esa pequeña niña?
Se veía tan inocente…
Con ese peluche en sus brazos
Con esas lágrimas.
¿Cómo ella podía ver esto?
Gente matándose….
Nadie hacía nada por nadie.
Sangre por aquí…
Sangre por allá.
Pobre niña…todo lo que veía.
¡No era justo!
¡No podía ser justo!
Su niñez no podía ser dañada.
Ni siquiera con los crueles que podemos ser los seres humanos.
Ella tenía derecho a jugar,
A soñar, a pensar, a ser feliz.
No a ver tanta maldad…
Tanto dolor, tanta sangre.
Ella no debería llorar viendo esto.
Ni siquiera debería estar viéndolo.
No puedo entender como nosotros,
Los seres humanos,
Podemos llegar a ser tan bestias,
Tan…insensibles.
Sin importarnos nada de nada.
Pero…lo peor de todo,
Es que esta inocente y tierna niña
Cerró sus ojitos en mis brazos
Cuando le llego un disparo.
Ella no tenía la culpa de esta maldad,
Ni siquiera entendía porque pasaba.
Solamente lloraba buscando un consuelo,
Nada más.
No tenían porque callarla de esa manera,
Ella era…
Tan solo un pequeño ángel
Que venía a alegrar este maldito mundo,
Que la mato sin piedad. |