Se marchitara la flor al ser cortada,
no le quites su raíz,su sangre, su alma.
Dejala que sea en el jardín:
un punto más de color y de alegría;
que no se oscurezca,
en el interior de algún libro,
pérdida,sola.
Dejarla vivir libre bajo el sol,
y acunada por el viento.
© Norberto Adrian Mondrik.
|