¡Compañeros aventuremosnos hacia lo desconocido
rompamos con las barreras del miedo
hagamos del mundo nuestro espacio de juegos
Gritemos al día
a la noche
abracemos la dicha y la desdicha
la pasión siempre
Amemos alguna vez hasta los límites infranqueables del dolor
No llamemos con delicadeza a las puertas del mañana
Derrumbemoslas con el estrepitoso himno de una revolución constante
No nos quedemos inmoviles
muriendo de a poco
La vida nos llama al combate diario
Compañeros
empuñemos las armas! |