Si, soy culpable.
Le robé un beso
pero niego haber estado dateado.
Soy vícitma de las circunstancias
si se le puede llamar circunstancias a todo;
Su pelo,
sus manos en mi cuello,
sus labios,
su boca esquiva
pero que va dejando un rastro de quejidos.
Su aroma,
su aroma y la promesa eterna de sus pechos
Sus pechos y el desafío de su vientre.
Su vientre, su piel,
su sexo.
Su pelo,
sus manos en mi cuello
sus labios,
la vida.
Si, confieso.
Yo le robé un beso,
pero que ahora ella
me devuelva el sueño.
Junio 2001
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