Nanas a una mariposa
Despierta........ hijo mío,
pedacito de mi alma,
te quiero enseñar el mundo,
a través de mi mirada.
Verás soles y lunas,
luceros y estrellas al alba,
que te enseñarán el camino
cuando inicies tu marcha.
Despierta cariño mío,
trocito de mi esperanza,
de que vivas en un mundo mejor
y de que sigas tu llamada.
Te encontrarás ríos de fe
y senderos de luz y magia,
solamente tendrás que saber verlos
y andarlos con confianza.
Aparecerán ante ti todo tipo de seres,
que te mostrarán su naturaleza humana,
escuchando y compartiendo ,
aprenderás a elegir entre el grano y la paja.
Verás mares y olas,
erizos, caracolas y playas,
y barcos que con sus velas al viento,
se reflejarán en el agua clara.
Y cantos de sirenas amables,
que te adormecerán el alma,
prometiéndote libertades prohibidas,
y un mundo de recompensas fácilmente ganadas.
Pero también tendrás un enorme corazón,
que hará que su voz sea escuchada,
que como un torrente de vida,
hará que se te escapen las palabras.
Me gustaría, querido hijo,
enseñarte el mundo en mi vuelo de águila,
besando las copas de los árboles,
y sobrevolando los picos de las montañas.
Así aprenderías que cuando se te pierda el camino
o en algún momento la soledad no querida te invada,
sepas que vinistes al mundo preparado,
con una mente con forma de alas.
Te contaría tantas cosas, corazón mío,
que no habría vida suficientemente larga,
pero ya sé que dentro de mi vientre,
tengo......... una mariposa encerrada.
|