Uno blanco para el con sin rumbo más uno negro para el que gira y si avanzamos dos y uno somos un caballo sin rumbo… Uno negro para el que poco a poco con calma y defensa intenta liberarse de la mirada inquisidora de la reina amenazante… Uno negro y uno blanco en diagonal y matamos al que quiere librarse del penal… Así en eterna cacería vamos derribando los muros de la vida… Avanzamos, nos alimentamos, matamos nos matan a los de nuestro equipo pero continuamos en la jungla de la eterna sobre vivencia… No somos más ni menos que meras fichas en un tablero de ajedrez… JAQUE-MATE
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