Del puerto de Valparaiso,
surgió una voz potente,
llena de amor y vitalidad,
que en "Rojo", cantando un dia,
enamoró a muchos corazones,
una voz con aroma de mujer,
que se llama Monserrat.
En tu "Corazón Bandido",
diste la vuelta al mundo,
tus canciones angelicales,
llenas de vida y encanto,
aun nos hacen suspirar.
Cantando "Yo sin tu amor",
venciendo aquella "Maldita Ignorancia",
conociste a Roberto Olea,
tu gran amor,
y en tu Academia de Canto,
vas formando en tus queridos alumnos,
un semillero de nuevos artistas.
Gracias, Monse, por tu voz,
por tus canciones y tu alegría,
gracias por emocionarnos
y cautivarnos con tus melodias,
que emanan desde tu alma,
como un manantial de aguas vivas.
|