El camarote impecablemente ordenado, algo más chico que lo permisible.
Paredes revestidas en madera, una silla , un pequeño escritorio con una PC. Sin libros. Sin espejos.
Un cuadro y un matafuegos son los únicos objetos que adornan la pared.
El ambiente refleja a través del ojo de buey, la luz de la luna. Todo por dentro tiene la mayor limpieza.
Obligación del mínimo consumo de luz.
No hay ceniceros, latas de cerveza, ni gaseosas.
La tripulación tiene el pelo largo y la piel oscura.
Manos toscas y barbas desprolijas algunos.
Las actividades son bastantes precisas. La tarea: Pescar.
Trece hombres en total dispuestos a salir a la mar, unos en las redes, otros en los motores, sujetas las amarras, listo el del timón, listo el Capitán.
La mayoría vegetarianos o se alimentan con los productos del mar. Esta prohibido fumar por razones de seguridad.
Cincuenta y cuatro días, preparados a pescar.
Cincuenta y cuatro días sin familia y sin tener a quien amar.
¡¡¡¡ Todo listo Capitán.....!!!!!
velas desplegadas,
motores en marcha.
Señales en orden están.
Llenas las bodegas,
hielo más la escarcha.
A parar a donde iremos
nos guían las estrellas.
También hay botes con remos
por si toca naufragar
eso seria un suplicio.
¡¡¡ Y yo me acuerdo de ella !!!
cincuenta y cuatro dias de mar.
¡¡ Vamos todos a la mar !!
voz fuerte el Capitán.
¡¡ DIOS !! es un sacrificio.
Esperen por favor.
YO ME QUIERO BAJAR !!!!!
( en homenaje a los pescadores embarcados, que de esa forman se ganan su sustento o dejan sus vidas en las profundidades del mar.)
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