Y sin embargo sigue, todo está por venir.
Algo me espera mañana,
acaso, afortunadamente.
Y los otros sucesos, los que no me esperan:
el auto que chocará en Moscú,
el chico que tocará el acordeón en Florida,
el agua salada que mojará la arena blanca de una playa en Montevideo,
la rotación del cosmos,
el atardecer sobre las sierras de Merlo,
tu sonrisa enamorante y el baile de las cosas en tu cartera;
sin embargo sucederan, como yo también voy a suceder.
Pero en mi corazón se quedó un recuerdo insistente y hermoso;
en todo lo que ocurra mañana va estar escondido tu nombre, resurgiendo.
|