He intuido lejano el universo y por eso desciendo hasta el del lenguaje he intento retenerlo en la conevncion de la prosa. Todo es instante, division infinita de eso que por comun acuerdo llamamos tiempo (por suerte los acuerdos entre los hombres son escasos, no quiero ni imaginar un mundo con mas de esas figuras espectrales como son el tiempo, lo absoluto la libertad ) Se persigue lo inalcanzable, la busqueda es eterna, como si al asomarnos a la ventana con el deseo de mirar los edificios y los rostros que nos son conocidos, con el fin de tranquilizarnos, vieramos el abismo o las fauces de algun invencible Leviathan. Nosotros ante la nada ante los rostros q van perdiendo sus formas, los contornos, las marcas de los otros, sus nombres... y la busqueda sigue, incansable, falta algo... Es el abismo y la respiracion de ese Leviathan los que hacen temblar mis manos, mis piernas, las teorias, las religiones, las palabras seguras. Pero seguimos construyendo y es la nada lo que sostiene al ser, es la nada eñ fundamento inevible de la miradas, de los recuerdos, los encuentros fallidos, la pronunciacion de la palabra universo, de lo que ahora escribo.Inevitable, exactitud matematica, el hueco aparece por alguna parte y el perseguidor tras eso que no alcanza a nombrar, persigue hasta el final de su existencia eso que desde el principio intuye inexistente, si se buscaria lo que en algun momento se hace propio, la busqueda, al menos eso que merece el nombre de busqueda, careceria de sentido. Unicamente se quiere eso que no se ha alcanzado del todo, lo que de alguna manera escapa a nuestro pequeño campo graviatatorio, lo que nuestra mirada no consigue reconocer plenamente... o dicho de otra manera queremos la nada, lo que falta , lo incompleto. No es absurdo que en definitiva lo que se desse sea la muerte, el estar completos por una unica vez, el estar parados por fin frente a la nada, a lo que hemos perseguido desde nuestro primer dia aca. |