La incertidumbre se vuelve melancolía
cuando el alma no acata a explicarlo.
Todo lo que era claro se hace turbio
en el lugar y tiempo más inesperados.
Venturosa gloria viene en un instante,
ya ida es al minuto que lerdo fenece.
No hay flores ni vivas, ya no alborotos,
luto y llanto toman el alma por asalto.
Se escapa de los pulmones la alegría
como agua cristalina entre las manos.
Todo le falta, todo le sobra, es nada...
Nada es todo, todo es nada...y
Y se acabaron la letras como un motivo
para desterrar las lágrimas que aun...
Que aun en nuestras almas quedan.
Nunca hubo rima, no rima...no vida
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