Capitulo 3
Merlín el Druida- Uther Pendragon Orígenes de Arturo.
-¡Antón!, sírvenos el oporto en la biblioteca.
-Pasen Uds. a la sala de lectura que ya les alcanzo la bebida.
La tarde se presentaba espléndida; un viento fresco había borrado las últimas nubes del cielo. Desde las ventanas de la biblioteca se veían las verdes colinas brillar, resplandecientes bajo el cálido sol.
-¿Trajiste tu vieja e inseparable pipa, o prefieres un cigarro?
-Traje la pipa y un exquisito tabaco irlandés.
-Entonces hagamos honor a tu tabaco.
-¿Deseas que salgamos a recorrer los campos y nos tomamos un descanso esta tarde?
-Es mucho lo que nos falta para terminar de leer y ordenar. Creo sea preferible continuemos con nuestro trabajo ya tendremos tiempo para descansar y pasear una vez adelantada la traducción.
-Eres un viejo ratón de librería pero tienes razón, sigamos.
-Habíamos dejado esto en el momento en que el joven Merlín convence a Vortigen de sus poderes premonitorios e intuitivos y éste pide al mago quedar en su corte como consejero. Desde este momento Merlín entra en escena y comienza a mover los hilos de la historia...
De las colinas viene bajando un tropel de jinetes, detrás avanzan, a paso lento, la infantería y al fondo se ven máquinas de guerra trajinadas por jadeantes juntas de bueyes. En la llanura los espera un caballero, vestido con un sayo blanco, en la cabeza un grueso sombrero negro.
Tres jinetes se separan de la tropa y avanzan al encuentro del caballero solitario.
-¡Soy Uther de Pendragon! ¿Quién eres tú y qué haces en estos campos?
-Soy Merlín noble Pendragon; te estaba esperando, sabia que pasarías por este camino.
-¿Quién te dijo de mí?
-Conozco tus gestas, sé que estás tratando de conquistar Bretaña y que ahora te diriges con tus hombres a la conquista de Cornwall. Vine a ofrecerte mis servicios ¡Soy mago!, ayude a Vortigen en sus luchas.
-¿Por qué crees que voy a necesitar tus servicios?
-Tú dominarás sobre Bretaña, dirigirás su destino y serás el padre del hombre que por muchos años unirá y gobernará el reino.
-También yo escuché hablar de ti Druida, mago de los magos. Ven únete a mí comitiva serás bienvenido.
De esta manera Merlín se unió a Pendragon y lo ayudó con sus consejos y magia, en la lucha por el reino. El mago ya tenía fraguado un plan en el que él sería la mente detrás del Rey.
-¡Sir! unos caballeros se acercan al castillo, vienen enarbolando “bandera blanca” quieren parlamentar.
-Abran las puertas y dejen que pasen. Los recibiré en la sala del trono. Atiendan bien sus caballos…
Uther y Merlín, con paso firme, entraron en el gran salón, seguidos por Sir. Arnoldo y Sir Gultrad.
-¿Qué novedades los trae a mi castillo, nobles Caballeros?
-Soy Uther de Pendragon, estos caballeros y el Mago son mis consejeros; Noble Gorgois de Cornwall rindo homenaje a la bella Igrain, sentada a tu lado, la más hermosa y gentil dama del reino.
-Agradezco su cumplido noble caballero.
-No creo hayáis venido hasta estas tierras, acompañado por un numeroso ejército, solamente para admirar la belleza de mi amada esposa.
-La razón de nuestra presencia en tus tierras es para ofrecerte una ventajosa alianza.
-¿Qué propones Uther? ¿Necesitas un ejército para proponer un acuerdo de paz?
-Mí oferta es que me reconozcas como Rey de Bretaña y ofrezcas tu lealtad, en compensación puedes quedarte con tu Ducado, tu castillo y tendrás mi protección.
-¿Supongo que de no aceptar habrá guerra entre nosotros?
-Es necesario para el bien del país que haya un solo Rey. En este momento soy el único que tiene la capacidad y la fuerza para reunir todo el poder.
-Ya es muy tarde Uther, quédate con tus caballeros a dormir en mi castillo, mañana en la mañana te daré una respuesta. Es necesario me reúna antes con mis consejeros y mis nobles, luego te haré saber.
-Aceptamos tu hospitalidad Gorgois.
-¡Capitán! Acompañe a estos caballeros a sus aposentos, que le sirvan comida y bebidas. Pueden retirarse señores…
-¿Lyonel, no crees que por la mañana de hoy ya hemos trabajado suficiente?
-Si, yo también estoy un poco cansado, que te parece si almorzamos y luego de un paseo al lago, donde pescaremos unas truchas para nuestra cena, podremos regresar a nuestra historia. Trabajaremos un rato en la noche.
-Me gusta el programa. Iremos por las truchas.
La permanencia en el castillo de Lyonel siempre es placentera, por más trabajo que haya. Todos los días hay algo nuevo para hacer y saborear los placeres de la vida. Hoy las dos magnificas truchas pescadas en las heladas aguas de la laguna, ayer dos faisanes, magistralmente preparados por Antón y mojados con un excelente Chadornay. Mañana, quién sabe qué sorpresa tendrá mi anfitrión.
-Uther, ¿Te has fijado como te miraba la Joven Igrain?
-Esos ojos grandes, azules y profundos, están grabados en mí corazón.
-Probablemente tu figura indómita y tu noble porte causaron buena impresión en la joven dama. Qué radiante, sensual y joven, verse obligada a vivir y dormir al lado de ese barril de grasa que es Gorgois.
-¿Tú crees Merlín qué tan agraciada señora, espléndida como diosa griega, pueda haberse fijado en este hidalgo? ¿De dónde es ella, será una diosa, un hada?...
-Mi señor, algunos dicen que la agraciada Igrain viene de la Atlántida. Ella pudo escapar antes que el continente se hundiera en el mar con la ayuda de magos y hadas; así logró llegar a estas tierras. Unos aseveran que es una princesa, otros que es una hada, nadie conoce sus verdaderas orígenes. Yo creo sea las dos cosas, una hada princesa, digna del más grande de los caballeros.
-¡Merlín! La deseo Todo lo daría por una noche con ella.
-Uther, yo puedo hacer que tu deseo se cumpla y el esposo de la dama no se entere de la traición.
-El riesgo es muy grande mi buen mago. Recuerda que estamos por sellar un pacto de paz con Gorgois, si éste se enterara habría guerra.
-No os preocupéis mi señor, él no se enterará por ahora y luego será muy tarde y tendrá que aceptar lo acontecido.
-¿Cómo lograras el engaño?
-Esta noche, con mi magia haré que os veáis idéntico a Gorgois, ni la misma Igrain podrá reconoceros. De esta manera podréis ir tranquilamente al dormitorio de vuestra amada, mientras el Duque caerá profundamente dormido en sus aposentos.
Una noche sin luna cubre el cielo de Cornwall, sólo el cantar del búho se escucha en la lejanía. Únicamente los guardias rondan por el castillo…
-¡Ya es tiempo Uther!, puedes buscar a la bella dama y hacerla tuya, nadie podrá verte.
-Gracias mi fiel amigo, mi corazón estalla de pasión, no podría esperar más.
Cauteloso Pendragon se dirige en busca de la deseada Igrain.
-Al fin habéis llegado esposo mío, hace tiempo que os espero con verdadera ansia.
- Bien valió sufrir el infierno de la espera. Celestial visión se ofrece a mis ojos ávidos. ¡Tú! amada mía, desnuda cual diosa, con los hilos dorados de tu pelo cayendo sueltos sobre tus senos palpitantes. No hay divinidad más hermosa en toda la tierra.
-Tus palabras me llenan de felicidad. Ven mi noble caballero, tómame con tu vigor y dulzura.
De inmediato Uther se acerca a ella y con delicadeza la atrae a sí mientras sus manos recorren el cuerpo, sus tibias curvas, colinas y valles. Extrañas sensaciones la invadieron y la llevaron lejos de sí misma. Los labios de él bajaron por el cuello, se detuvieron en los duros pezones, la recorrió con la boca hasta el tierno interior de sus muslos. Ella gemía como una gata caliente mientras él se abría paso con ternura hacia el monte de Venus….Estaba dentro de ella, los cuerpos unidos se mecían como palmera al viento… Un torrente impetuoso irrumpió en Igrain, un estremecimiento recorrió su cuerpo vencido y de su boca salió un suspiro profundo…
De esta manera se consumaron los designios de Merlín “Arturo”, el héroe más importante de la mitología Celta había sido concebido.
Continua.
Fredo Nedi
12/6/2005
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