Ni siquiera han terminado de construir y la basura ya se apila a los costados. La rutina diaria me hace conocer tu fachada. El inapropiado basural que es su nuevo vecino (juguetón) se inundó con la lluvia de ayer. Acabó de ver un árbol surgiendo del agua, se forman hojas hermanas que a veces son una. Puntas de icebergs plateados, blancos, rojos, naranjos, se reflejan en esa fuente de vida intoxicadora. Los niños construyeron una balsa, de material indescifrable e indiferente a su uso. Es de color cobre, brillante. 3 niños sonreían en el instante en que los vi. Yo, espectadora, 6 segundos y el palo rojo movió unos centímetros la balsa. Día soleado. Mañana no sé si lloverá, a los niños les gustara, seguro, pero al basural mas, es mejor dar diversión. Su contenido ya no se podrá comer, no se podrá registrar, pero que mas da. Esos niños nunca se olvidaran de cuando navegaron en una balsa sobre su silencioso y amable vecino. Yo desde la micro me pongo a soñar, caigo sobre una señora buscando mi libreta y no me importa. Porque yo no navegare en una balsa. Mi vecino es un dentista y siempre arrugo la nariz con el olor a podrido. Pero creo que prefiero navegar sobre un espejo a sentarme frente a este computador, aburrida y solitaria.
Comentario: No sé si quiero que mis hijos jueguen con los power rangers o cualquer juguete de la televisión por cable. No se si yo seria mas feliz con 2 autos mas. Mi cama es cómoda, pero no se si quiero que mis hijos se críen en una burbuja como yo lo fui. Porque yo nunca he sentido hambre, nunca he sentido ese frío irreversible . Desde que descubrí mi vocación no se si debo pensar en mi o en mi futuro, yo no quiero llevar a mis hijos al medico en micro, ni quiero que usen pantalones 1000 veces remendados
|