TRABALENGUAS por Thelma
-Mira, dentro hay una mesa libre…. Lucía, ¿me estás escuchando?.
-…. Ah, sí perdona, es que ando un poco mareada, con este calor…
-Pues entonces, mira, mejor que mejor, nos ponemos dentro, que tienen aire acondicionado. Además, las mesas de fuera están llenas de pintas.
-¿Cómo dices?
-Joder Lucía, a veces parece que estás en Babia, ¿no has visto al atajo de colgados que había en la primera mesa?, okupas debían ser, pero si hasta llevaban un perro atado con una cuerda.
-Pues no me he fijado, la verdad. Pídeme un Coca Cola, ¿quieres? a ver si así me espabilo un poco.
- … Joder, ¡no me lo puedo creer, ¿has visto lo que tienen puesto en la tele?
- …
-Es el puto Verano Azul tía, alucina. Todos los años lo mismo, yo no sé cuantas veces lo han dado ya. No se cansan…
-Pues a mi me gustaba…
"…Rañose cerepa tedus nu soyapa…"
-¡Qué fuerte!, mira, es el gordo del Piraña… Ya me acuerdo, este es el capítulo en que los jodidos críos se pegaban todo el rato hablando al revés.
-…Sí que tarda el camarero…. ¿por qué no vas tú a la barra a pedir?
-Qué prisa que tienes tía, que venga él aquí si quiere, que para eso le pagan… Mira, el gordo parece que va a reventar, qué mal me caía el cabrón, haciéndose el listillo todo el rato con el poli, el Barrilete, porque no le entendía.
-Era para protestar…
-¿Qué?
-Que era para protestar. Que los críos decidieron ponerse a hablar al revés como señal de protesta, porque los mayores no les entendían. No les escuchaban.
-Sí claro, lo que tú digas… a picar piedras los habría puesto yo a todos, para que se les quitaran las tonterías; y al gordo el primero, a ver si así de paso se perdía unos kilitos, que se metía unos bocatas entre pecho y espalda que no se los saltaba un galgo, el muy cerdo…
-Creo que me voy a acercar yo a la barra ,me muero de sed, ¿qué te traigo?.
-No deja, ya voy yo, si te vas a poner así… hay que joderse lo pesadas que os ponéis las tías a veces. La Coca Cola ¿la quieres con hielo?
-…
-¡Lucía!
- …. Drope, ay on et roquie.
- ¿Qué ?
- Ay on et roquie, Drope.
-Déjate de rollos, Lucía, que lo mío nunca han sido los trabalenguas.
-Ya lo sé, Pedro, ya lo sé, contaba con ello… Sí, por favor, que te la pongan con mucho hielo.
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