Batalla
Y los algodones de negro se pintaron
Y en la oscuridad sempiterna el grito se escapó.
La exclamación muda, quiso alcanzar “la gracia de Dios”
Pero el silencio solo trajo más confusión.
Y he allí que la sangre a la tierra enterró,
A la Pacha mama.
En polvo las almas retornaron,
Consumada, la batalla
Un pájaro proclamó.
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