A Iolanthe y todos los seres que se merecen un soneto de Amor...
Observo tendido la bóveda estrellada
que amarran nuestra vida al universo
como al marinero la mar en marejada,
y su Amor a la espera del regreso;
Son sentidos del sentimiento sentido,
redundancia escrita de lo llamado Amor,
que no tiene voz mas suena su quejido
cuando prende y corre que vuela el calor;
Versos lanzados al viento de levante
para acabar en corazones del poniente
ahogando todas las penas del Amor,
Versos que brindo a todos los amantes,
a los honestos y también a los que mienten,
bien sabe el Amor de lealtad y de rencor.
Jorge Barrasa, julio 2005.
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