Es un paisaje colorido, nostálgico. Vuelan sobre él fantásticas figuras. Es él y su novia, surcando un pueblito de su infancia. Sobre el lienzo, la obra está casi concluída. Faltaría tal vez un último trazo genial.
De pronto, el analgésico cesa su efecto, y el dolor de muelas reaparece. Chagall tiembla, se le cae el pincel. Maldice. Se aleja... |