EN EL PROSTÍBULO
Cierta vez fui a un prostíbulo con unos amigos. No hice mas que probar alcohol una vez y otra vez y otra.
Cuando ya estaba medio borracho. Una puta teñida me preguntó que cuantos años tenía. Le dije que si me cercenaba el pene y contaba los anillos, al igual que los árboles, sabría mi edad.
Reí por mi ocurrencia. Ella no entendió y su risa fue falsa y oscura, como todas las risas del salón.
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