inefablemente mía estabas,
impávido tocador constricto,
raudos segundos de amor,
incólume escenario...
abrazo sesgado,
susceptible,
saqueando la piel osadamente,
desatada y libre vesania
caminando entre bosques talados,
secuelas de selva,
vientre baldío,
tropiezo de sendero,
hojas viejas de libro...
yemas y manos,
suave tejido de araña,
día de historia en tu cuerpo...
reliquia, tesoro.
Preciado papiro de carne
|