..."luciérnaga curiosa, que verá que eres mi consuelo"
Noche de verano, sillas de tijera y cucuruchos de pipas. La protagonista, candorosa y ruborizada, baja la mirada en blanco y negro, inclina la cabeza hacia atrás; el galán recoge el gesto y la invitación, no deja pasar el momento. Sobre la melena de la joven una lucecita verde parpadea tierna y débil.
No me hace falta mirarte para ver tu sonrisa leve, que refleja ese verde brillante y diminuto. Bajo mi mirada en color, inclino la cabeza hacia adelante, siento tu mano traviesa que recoge la invitación, no deja pasar el momento, y baja por mi escote, buscando el centro. Sobre mi melena de protagonista una lucecita verde parpadea, tan débil, que no permite ver la lágrima, ni los golpes aún no borrados de días atrás. La rosa que engalana mi vestido de fiesta, me clava sus espinas al ritmo de este beso, frenético y mudo.
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