Quisiera ensordecer
y escuchar solamente
los péndulos del cielo chocar entre sí
cuando alcanzan el suelo.
Por más que pueda volver a oir tu voz,
escaparé corriendo en cuanto te vea de lejos.
Si de mi cárcel eterna logro salir a tiempo,
ganaré más silencio en un minuto
que en toda mi vida de encierro.
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