Comienza nuestra caravana (PieldeLobo, Ulalá, Izita, Dan_ales y yo) hacía Valparaíso, aproximadamente un viaje de una hora y media. En el Puerto nos esperaban Maitencillo y Quilapan, el anfitrión. Llegamos con dificultad a la Plaza Aníbal Pinto, creo que ni mapas, ni consultas sobre el camino para poder llegar son pocas indicaciones al momento de ubicarnos. Después de vueltas y búsquedas llegamos a la Plaza dejé a mis compañeros en aquella allí, mientras comienza mi búsqueda de estacionamiento. Sé que cometí un error al no tomar una calle determinada, lo que produjo que me perdiera por las calles ascendente de Valparaíso, alrededor de 10 min., recuerdo todo lo que he leído sobre las desapariciones en el “Triangulo de las Bermudas”, en mi caso lo llamaré el “Paralelepípedo de Valparaíso” temí por mi sentido de orientación.
Una vez todos juntos en la Plaza (14:30 hrs. aprox.) nuestro gran anfitrión, Quilapan, nos propuso almorzar en el mercado central, así que nos dirigimos a tal histórico lugar en un, también histórico medio de transporte, el Tranvía Eléctrico, tan antiguo que encontramos rayados en los asientos, en los cuales claramente podíamos leer “Arturo Prat y Josefina S/A (se aman)”. Nos retiramos, sin olvidar la foto de rigor en la mítica plaza Aníbal Pinto, yo creo que lo hicimos para poder tener un registro de esta plaza y llegar de vuelta en forma más rápido a ella.
Nuestra llegada al Mercado Central abrió un camino de regocijo y emociones, sin olvidar a nuestro apetito. Buscando, cual manada a su presa, recorrimos todo los pasillos decidiéndonos, ya no por razones estratégicas, sino más bien y sencillamente por hambre por un restaurante que no recuerdo su nombre. Muchos dejaron comida en el plato mientras otras personas… mejor soy más directo, mientras Ulalá casi en 10 min. ya se encontraba con el plato vacío, culpando a la brisa marina. Una bienvenida muy sabrosa fue aquel almuerzo.
Comienza nuestro tour, guiados estratégicamente por Quilapan, nos llevo en primer lugar a un Muelle (aquí debo pedir disculpas por la narración, pues los nombres de los lugares no los recuerdo, debido a problemas con la memoria, eso sí describiré el lugar para que algunos de los que participaron puedan nombrarlos) en donde pudimos ver y sorprendernos de la cantidad de agua que existe en el Mar y especialmente en Valparaíso, vimos a lobos marinos descansando en un muelle, lo que nos recordó muchos programas de vida natural : “El macho predominante de esta raza de Lobo Marino realiza, en esta época de celo, su llamado de apareamiento a la hembra en forma impactante, escuchemos ‘Alicia, Alicia ven para acá’ ”.
Terminadas las fotografías de rigor, en el muelle, nos dirigimos a un mirador, en la calle “21 de mayo”, espero no equivocarme de fecha y mucho menos de calle. Subimos por otro medio de transporte histórico del lugar, el ascensor, el cual nos cobraba 120 pesos la subida y 130 la bajada, en mi vida tenía que pagar 300 pesos para que me subieran y me bajaran (esto es un termino que utilizamos en Chile, para describir cuando una persona de llena a improperios, garabatos o insulto, nota para que los extranjeros que lean esto puedan entender). Observando como nos llevaba al mirador, nuestra ansias por llegar aumentaban, como también las de bajarnos del ascensor. No tengo palabras para describir la vista que se obtenía desde aquel lugar, si creo que sí la tengo “flkkdkamdnmnewrnlkewrsdw” como pueden observar indescriptible. Nos alejamos del lugar para continuar con nuestro último recorrido, claro está sin olvidar las fotos de rigor.
Nuestro último recorrido fue a través de los pasajes históricos y muy hermosamente coloridos de esta hermosa ciudad, fue un descenso lleno de emociones al ver como las antiguas construcciones combinaran de manera increíble con colores tan llamativos y luminosos, tanto como el color del chaleco de Izita. Creo que las fotos de este recorrido fueron una de las más alegres de todo el viaje.
Terminamos la caminata que duró alrededor de 3 y ½ hras, debo reconocer que después del almuerzo deseaba dormir para recuperar las fuerzas gastadas en el Pre-Encuentro y del partido, pero al recordar el recorrido y las vistas, admito que valió la pena. Camino de regreso, nuevamente y casi milagrosamente, a la Plaza Aníbal Pinto pasamos por 2 bares para tomar nuestras respectivas cervezas, el primer lugar lleno de magia y nostalgia “El bar la Playa”, todos los integrantes de la caravana Santiago Valparaíso, incluyendo al integrante de la caravana España-Santiago-Valparaíso, quedamos absolutamente anonadados (o como se podría decir con el poto en el agua, ano-nadados). Un lugar que como decoración poseía distintos afiches y fotos de épocas muy añejas, junto con sus muebles, hasta aquí una integrante del grupo, PieldeLobo, lamentablemente se tuvo que retirar a Santiago. En este increíble lugar nos encontramos con un personaje llamado Ricardo, que se encontraba en un claro estado de conservación en alcohol, hablando una lengua Muerta, no muerta como el Arameo, sino muerta por la cantidad de alcohol bebido, nos trató de conversar, se produjeron unos silencios incómodos en nuestro grupo ante este personaje, quien sólo encontró interlocutor en nuestra amiga Ulalá, y no digo que encontró interlocutor en ella por que manejara esa lengua muerta, sino por que ella respondía a las preguntas que este personaje realizaba, entre los tanto piropos que Ricardo dijo a Ulalá, nos encontramos con el “te pareces a Joan Baez” o “Eres como el Universo”, perplejo quedé en tratar de encontrar el significado en este último piropo, ¿como el universo? pero que relación tiene el Universo con Ulalá, quizás, y muchos lo pensamos, será que ella también posee confusiones de espacio-temporales, no olvidaremos como también Ricardo invitaba a nuestra amiga para que se fuera con él, difícil decisión debía tomar Ulalá, pero continuo con nosotros. Maitencillo, en este bar, encontró otra mascota para su colección un Gato Negro, no me refiero al Vino que se fabrica aquí en Chile, sino a un felino negro, que rondaba este bar. Nos retiramos de este lugar y guiados nuevamente por nuestro gran anfitrión Quilapan, concluimos la caminata en otro bar-café, en donde cínicamente Izita bebía té, pero estoy seguro que ese té contenía alguna malicia, creo que mis compañeros estarán de acuerdo.
Comienza el Encuentro, esperando la llegada de los demás cuenteros que debían llegar a las 20.30 a la plaza Aníbal Pinto. Entrega que realizaré en la 3ra y última parte, pues aquí realmente ya las anotaciones pasan de ser textos indescriptibles a dibujos o garabatos indescifrables…
Pd: Las fotos del encuentro http://zonada.ath.cx/albumes/050820CuenterosValpo/ , para que vean lo que relatad por mi fue verdad y no producto de mis sueños. Además debo mencionar, hecho que dejaré al final de la tercera parte, fuí designado corresponsal por mis amigos Mexicanos ( Peter_6, VINcHo y Lobomexiquense
) para realizar la narración del encuentro, como ellos lo hicieron en su encuentro en México. |