Una mosca ya aburrida de ser odiada y poco querida por el mundo,
Decidió convertirse en una mariposa y puso ahínco en el asunto.
Perfumó su cuerpo y pintó sus alas de lindos colores;
Para ser aceptada y querida por tan bellas razones
Pintó sus alas rojas y amarillas
con trozos de plátano y frutillas
Su cuerpo verde con un crayón partido y añoso,
Sus patas azules con la tinta de un lápiz de metal pomposo
Su cara anaranjada y sus ojos celestes
De unas viejas temperas que un niño debió botar en el basural del frente.
Así partió la mosca feliz en busca de lo que le habían negado
El saludo, la risa, el amor y el regazo
Ya no me darán con el diario, el Raid, ni el zapato, pensó contenta.
Ahora solo bailes y música por que al llegar provocaré una fiesta.
Vio una casa hermosa de ladrillos gruesos y jardín de rosas
Ventanas grises, puerta de mimbre y techo de tejas rojas
Una fiesta de cumpleaños con tortas refrescos y confetis se hacia
Ideal para que la moscariposa se presentara con maestría
Voló entre la gente gallarda y hermosa
altiva y soberbia, altanera y grandiosa
Paró al lado de la gran torta de cumpleaños
y después de una reverencia se dirigió a los invitados
Señoras y señoras – dijo con felicidad - Esta es mi estreno en sociedad
Antes era una mosca fea, negra y odiada ahora soy…
No alcanzó a terminar la mosca mariposa su discurso planeado
Cuando un niño la detuvo con un golpe certero del diario El Plateado.
Nadie encontrará la felicidad plena
si no se acepta como es y como llegó a este planeta
con grandiosa gloria o con nefasta pena |