Ahora el re-viento, soplando dos veces y desplazando el barco sobre el rió flaco del desgano, como me arrolla el llanto que no fluye, y las ganas de gritar para adentro, despertar del desvelo, en la iracunda hoguera que ahora me quema soplando dos veces, para que no se hunda el barco, barco de papel que ahora esta en un charco, soplar dos veces para que lo tomen dos vientos, a la hora que lo tope el re-viento salga para el adentro, pagando el rescate de mi auto secuestro, en el siniestro roncar del que me busca, perdiendo el tiempo pues yo me busco mi perdida, sintiendo que no tiene caso confundir la esperanza de volver ser como antes, a ser ahora lo que nunca fui. |