De que dice que tiene miedo.
De que se oculta en el lenguaje.
De que la vida es tan ambigua en cada margen.
De que aún se dilata la llegada del tiempo.
De que vive en la memoria de nada.
De un saco, de una casa, de una cama.
De que sostiene en cada noche la estampida de animales en la ventana.
De que un ciego.
De que el enormísimo cronopio.
De que una suicida.
De que un poeta marginado,
Tejen, destejen su madrugada.
De que vive en un país donde está todo por crearse.
De que ha dejado otro.
De que basta la ausencia para acercarse,
A comer las migajas del balcón de este mundo,
Agarrase un instante,
De la existencia que le sale.
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