Cada vez que te veo y no te puedo tocar y no puedo estar contigo, a tu lado, es como si mi alma se volviera de hielo.
Cada vez que estoy cerca de ti y no puedo abrazarte es como si algo se reventara de impotencia dentro de mi.
Te amo y se que tu me amas, entonces - y es lo que nunca entenderé- ¿Por qué no podemos estar juntos?. Uniendo beso a beso la vitalidad de nuestras almas en un instante , que perdure para siempre.
En vano busco una respuesta y clamo a un dios que llaman del amor precisamente porque mi amor no está a mi lado, y en esa desesperación grito, lloro, soporto la peor de las soledades: la ausencia del amor de una vida; despues nada, solo paz y tranquilidad mientras mi alma que ya ha sufrido su catarsis se libera de lo oscuro; es entonces cuando comprendo que es ese dios quien me ha permitido amarte, levanto los ojos al cielo y en el silencio de la tarde ya no me importa tanto la distancia que cada vez se achica más y con el recuerdo de tu cuerpo junto al mio lentamente te susurro palabras al oido, entonces callo, porque ya estás a mi lado.
Entonces despierto y comprendo que la distancia sigue ahí, esperando que la confronte, pero que más da: "cuando mi voz calle con la muerte mi corazón te seguira hablando". |