LEJANIA
El árbol extiende lo más que puede su sombra,
es una cobija refrescante para las rocas.
Hay tanta lejanía cuando el ave planea en el desfiladero.
Hay voces que parece vienen de un velorio de hace años,
pero no,
son las mujeres que cuchichean,
mientras sus manos callosas tallan la ropa en el vientre de las lozas.
Cerca de ahí los hombres platican,
mientras la espuma de la cerveza resbala por la boca.
Los niños grandes cuidan a los chicos
y las mujeres parece que rezan.
Pero no, es el río que murmura cuando pasa sobre los hilachos.
Los hombres ya salen,
las mujeres en silencio cuidan la ropa,
Y el ave se ha ido,
dejando la soledad en la boca del desfiladero |