Anhelo.
Él la mira con deseo. Sólo anhela acercar sus labios, unirla a él, sentir su tibieza, su sabor…
La devora con la mirada, la quiere… tal vez, sea su aroma, o quizás su maravilloso aspecto…
La necesita, siente que sin ella, desfallecería…
Pero la consigue. Lentamente, el hombre acerca a sus labios al jugoso trozo de carne.
(13/06/2005)
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