LA OTRA PARTE DE LA CIUDAD
Salí de aquel templo prehispánico, iba meditando acerca del sermón que había dado el sacerdote durante la misa, no había dado ni diez pasos cuando algo me detuvo, vi acercarse a la puerta de la iglesia dos homosexuales agarrados de la mano, la gente los miraba de una forma muy rara, con odio y desprecio, Aquellos dos sujetos seguían acercándose al parecer no les importaba tanto la actitud de la gente que les rodeaba, y con pasos tardíos entraron a la iglesia y se dirigieron al alta mayor, donde estaba el sacerdote, me despertó tanta curiosidad de saber que hacían dos homosexuales en una iglesia, despistadamente me fui tras ellos. Mucha gente aún se hallaba dentro de la iglesia que se persignaban cada vez que estos individuos pasaban cerca de ellos.
Con cierto temor se acercaron al señor cura y con voz suave uno de ellos dijo, _ Padre, queremos hablar con usted, El cura al darse cuenta de que andaban estos individuos vestidos de mujer dentro de la casa de Dios se vio muy sorprendido e hizo un gesto de desatención y después les contestó,
_ ¿Y que eso tan importante?, espero que realmente lo sea por que si vienen a pedirme a que los case, ya saben que la iglesia no permite que se casen hombres del mismo sexo, así es que díganme que quieren, por que tengo muchas cosas que hacer. Con lágrimas en los ojos y con una voz lastimera uno de ellos dijo, por favor Padre, tenga la bondad de ayudarnos, hay una mujer que está agonizando no puede dar a luz desde hace tres días y nadie nos ha querido ayudar.
_ El sacerdote se mostró compasivo y dejó a un lado ese gesto de desprecio que mostró al principio y después de permanecer en silencio un buen rato agregó..., _ ¿y está muy lejos a donde se encuentra esa pobre mujer?, _
_Saliendo de la ciudad señor cura, en un barrio muy humilde, está a unos cuarenta minutos de aquí,
_Está bien los ayudaré, pero salgan pronto de este lugar sagrado espérense en frente del curato, no vaya ser que la gente piense mal por conversar con ustedes.
_ Yo estaba cerca de ellos, y al escuchar todo esto solo se me ocurrió decir, ¡Santa cachucha!..., ¿una señora esta dando a luz?..., y por mi abuelita, no me acusen de metiche o de intrometido, me interesó bastante el asunto por una cuestión, mi mamá nunca me quería decir, como y de donde nacen los bebés..., así es, y como verán era mi gran oportunidad para descubrir ese gran misterio, ¿o no?, Y por su puesto no era nada fácil, pero tenía un punto a favor, el sacerdote me conocía desde hacía un buen rato, y en repetidas ocasiones lo había acompañado a dar unas pláticas por las tardes en la parroquia, y también le había ayudado a pasarle la ostia y el vino para su consagración durante la misa.
Me fui corriendo tras él cuando se dirigía al curato, lo alcancé y le dije,_ Padre Padre, no tengo nada que hacer esta tarde, ¿No quiere que le haga algún mandado?, a horita tengo el tiempo libre, _ Gracias hijo, será otro día porque a horita voy de salida ven mañana o pasado mañana, me contestó. El andaba muy apurado , pero yo insistí , _¿no quiere que lo acompañe adonde va ir usted? Ya hice la tarea y mi mamá me dió permiso para ayudarlo, (cosa que no era cierto, ni había hecho la tarea ni mucho menos me habían dado el permiso, _no por que probablemente me voy a tardar, contestó, pero yo seguí insistiendo, duro y dale y es que tengo que confesarles que suelo ser terco, cuando me propongo lograr algo, aunque terco terco, ¡no tanto!.
Después de fastidiarlo mucho, al último el señor de la sotana me dijo, _ está bien súbete en la camioneta, pero te advierto que nos vamos muy lejos de aquí, _ no importa, le contesté..., Y Asunto arreglado, yo felizmente me subí en el auto , pero ¿cómo no lo iba estar?, si por primera vez iba tener una respuesta de las preguntas que me atormentaban todas las noches antes de dormir, Bueno toditas las noches no pero era muy seguido, _ haaaa, ¿y por que?, muy fácil de grande quería ser medicucho, bueno especializarme en cuestiones de medicina y obviamente los doctores o como se llamen son los que atienden las señoras cuando dan a luz, ¿o no?.
Al ratito llegamos a donde estaban esperando aquellos o aquellas como gusten llamarles, Aunque tengo que decirles, que me dio un poco de miedo cuando entraron en el auto, pero tanto tanto, ¡no! ,
Yo me los quedé viendo de los pies a cabeza, _ ¿Vieran que uno de ellos tenía mas grandes los bubis que los de la maestra Chely, la maestra de biología que le chiflaban a cada rato cuando pasaba cerca de los chicos, casi todos mis compañeros de la escuela lo hacían (menos yo), pero eso es otra historia…, También me fijé que uno de ellos tenía una teta mas grande que la otra…, aj aj aj se veía muy raro el güey.
Mientras avanzábamos, el señor de la sotana comenzó hacerles pregunta, sobre la señora que estaba aliviando, _ ¿y el marido de la señora?, supongo que está casada, _ no Padre ella es madre soltera, _ ¿y por que no la han llevado al hospital o en alguna clínica para que reciba asistencia médica? , _Por que no tenemos dinero, contestaron al mismo tiempo _ y ¿Por qué la gente se ha portado tan cruel con ella?, ¿Quien es ella o a que se dedica? Preguntaba el cura, uno de ellos (el que traía una teta mas grande que la otra) contestó, _ Mire usted señor Cura, ella ha sido rechazado por la sociedad como a muchas otras mujeres por ganarse la vida de manera indecente. El señor de la sotana frenó un poco, al escuchar esto y en seguida dijo_ precisamente a que te refieres con eso, vamos, explíquenme, no vaya ser que me involucren en sus negocios sucios dijo el señor cura, luego detuvo la camioneta, y agregó_¿ saben que? Mejor busquen ayuda por otro lado, si me involucro en sus asuntos se mancharía mi reputación y yo soy un hombre que está al servicio de nuestro señor…, _Espere señor, no diga eso, ella solo es una sexo servidora. _ ¿Solo eso? , que estupidez, Contestó muy enojado el señor de la sotana. _¿ a caso es tan malo buscar la manera de sobrevivir y tratar de huir de esta maldita pobreza a costa de lo que sea que tortura a miles de gentes?, contestó el sujeto…, el señor de la sotana se quedó en silencio…, luego el otro agregó,_ Tenga compasión de ella padre, de hecho ella era muy cristiana pero luego ya no fue a la iglesia por que ella dice que Diosito nunca lo escuchaba..., transcurrió un rato sin que alguien dijera algo, mas tarde uno de ellos contó,_ Hay una cosa que usted debe de saber, para ver si así se apiada de nosotros.
Ella tenía unos ahorritos, pero el lunes pasado una banda de ladrones entraron en el barrio y fueron asaltadas varias habitaciones, y desafortunadamente saquearon también la casa de ella, por lo tanto no tiene ni un quinto y nosotros tampoco, por eso no la hemos podido llevar a ningún hospital para que esté bajo supervisión médica.
En el rostro del señor de la sotana, había una mezcla de expresiones, enojo, compasión, frustración, repugnancia y de bondad. Y al parecer la bondad se sobrepuso al final.
El sacerdote continuó manejando y al ratito llegamos a una gasolinera, _ Hijos tengo que llenar el tanque por que se me acaba la gasolina, dijo y se detuvo, luego pidió el combustible.
El despachador y demás gente que iba pasando se nos quedaban mirando muy raros, algo así como si el cura llevaba en su camioneta unos demonios…,
Unos minutos mas tarde, llegamos en ese barrio , un barrio muy humilde, las calles no estaban pavimentadas, las casas hechas de restos de chatarra y unas que otras de adobe (ladrillos de barro secados al sol), y de techado, láminas oxidadas, avanzamos por esa calle donde unos niños descalzos jugaban fútbol, con un balón que estaba todo enlodado, al parecer no les importaba tanto que no se hallaban en un lugar muy apropiado para jugar fútbol, miré cuando uno de ellos metió el gol, y se aventó en el piso gritando “¡gooooool del cruz azul!” , y enseguida sus demás compañeros se tiraron en cima de el, sí , así como en la tele, o como si estuvieran en el estadio azteca o en algún otro estadio de gran magnitud.
_Es aquella casa que está junto al poste, interrumpió uno de ellos mi atención, y ahí es donde se detuvo el señor de la sotana, enseguida se bajaron los dos sujetos vestidos de mujer, luego el cura y claro me bajé junto a él. Y ¿ por que? Se preguntarán, aunque no es muy agradable decirlo pero lo haré, tenía miedo, bueno tanto tanto, no , un poquititito nadamas...
Ese lugar se veía muy extraño, muy abandonado, no sé pero era muy raro, aunque tuve que pensarle muy bien por que si hubiera querido quedarme en el auto, podía hacerlo, pero al pensar que si me bajaba, iba ver como nacen los bebés ¿o no?..., pero opté en bajarme junto con el señor de la sotana y muy despacito avanzamos hacia la puerta, por dentro se veía muy oscuro y se escuchaba un bebé llorando, aquellos entraron primero invitándonos a pasar también. No me despegaba ni por nada del Padrecito , y cuando íbamos ya mas adentro miramos a una mujer tirada en el piso con mucha sangre alrededor de ella, _ ¡Santa cachucha! dije, y me agarré en la sotana del Sacerdote, chin…, tengo que confesarles otra cosa, me daba pavor mirar la sangre, quise cerrar mi ojos, para pensar en otra asunto, esta operación lo frecuentaba hacer cuando me encontraba en situaciones similares, pero no en esa ocasión no me podía concentrar, por que el bebé que estaba tirado desnudo a un lado de la señora lloraba muy fuerte .
Los dos sujetos se acercaron lentamente a la señora y uno de ellos le dijo,
_ Mamá, mamita ya regresamos, ¿como te encuentras?..., ella no contestaba, luego le movió las manos y también la cabeza, pero tampoco contestaba,
Miré que sus ojos se llenaron de lágrimas, y luego comenzó a gritar desesperadamente,_¡noooooooo! Mamita no te mueras por favor..., Dios mío no te la lleves, ¡nooo!, decía mientras se hincaba y se revolcaba en el suelo...,
Todo era como una pesadilla, mucha sangre regada en el piso. El señor de la sotana recogió el bebé lo envolvió con un trapo que estaba por ahí y lo acostó en un catre viejo que se encontraba en una esquina, y luego llamó a la cruz roja. Con forme transcurría el tiempo me daba mas miedo, era macabra la situación, ya que se estaba obscureciendo y no saben cuanto me lamentaba por haber desobedecido a mi mamá, (digo en salir sin la autorización de ella), Y lo peor del asunto me lamentaba mas aún por haber acompañado al señor de la sotana en ese lugar, pero que mas daba ya me encontraba con él. Mas tarde se escuchó acercarse al lugar una ambulancia (digo se escuchaba una sirena), y efectivamente, se arrimó una ambulancia con varios sujetos de vestimenta blanca, yo no vi muy bien lo que le hicieron a la señora, solo miré cuando el cura sacó su agua bendita y la roció sobre ella y pronto fue rodeada por aquellos sujetos de la ambulancia. El cura y yo retrocedimos lentamente, me volteé por última vez a donde estaba el bebe que ya lo habían metido en una cosa transparente y le habían introducido una especie de mangueras chiquitas por la nariz y por la boca, nos salimos del lugar lentamente mientras el señor de la sotana murmuraba entre sus dientes, supuse que estaba rezando, y yo le respondí amen. Luego me miró, y me dijo _ ¿me hablabas hijo?, _ no, solo contestaba la oración que usted acabó de decir y como usted me enseñó a decir amen cuando terminara de decir algún rezo por eso lo dije, le contesté, _ ¿cual oración?, me contestó, entonces comprendí que había fallado mi suposición, en otras ocasiones le atinaba, (bueno solo una vez); en realidad nunca supe lo que dijo el cura aquella vez, talvez ni dijo nada…,
Nos salimos de ese barrió, mientras avanzábamos por esa calle, no se escuchaba nada, todo era muy silencioso, muy triste. Solo se escuchaba por todo el barrio una voz que decía, _ ¡mamá!, ¡mamá!, no me dejes, por favor…, y con forme nos alejábamos cada vez se escuchaba menos fuerte…,
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