Las noches y las madrugadas me saben a ausencia de ti.
Las mañanas, una a una, me saben a tus pasos lejanos y distantes.
Y las tardes desoladas ya sin ti me saben tanto a la desesperanza de ti ahora.
Por las noches ya no te escucho, y ya no te leo, acaso es por que no llamas y no escribes mas...
Por las mañanas se que tus pasos distan mucho de lo que ayer fueron y ya bien se que no estas cerca.
Y ya de tarde no te espero mas hasta que vuelvas, no solo a este lugar, sino hasta que vuelvas a mi camino ahora distante de ti. |