En penumbras se traslada el pensamiento
La habitación se llena de un silencio ávido.
Me visitan los recuerdos.
Aparece el desahogo
que relaja el sentimiento.
La infancia alegre,
los momentos tristes
que se esconden con temor,
en ellos hay dolor.
Dolores reprimidos
que habitan la mirada
y mojan el silencio.
Busco la respuesta,
respuesta que enmudece
en los muros impávidos del recinto,
mientras la luz cálida
atraviesa los cristales,
constelaciones preciosas
proyectan la paz que necesito.
Viajo por las estaciones del recuerdo,
para encontrar el argumento,
ese amigable que apaga la ansiedad,
esa que devora,
que consume la energía vital. |