Ella es tibia cuando calla
Y me abraza con su aire.
Ella me lleva al encuentro
Sin que le importe la tarde.
Lo que pide no es lo que quiere,
Pero lo estruja como si así fuese.
Ella es sombra que me inunda
Y me mata con su humedad.
Se derrama sin tiempo
Sobre las palabras que le invento.
Y baila como acorde sobre la guitarra,
Con tiempos y ritmos fugaces en los dedos.
Y aunque la nombro lluvia, arena, tormenta,
Siempre sigue en libertad,
Con sus pasos abiertos
Y en busca de su soledad.
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