********la pared tiene derecho a ser pared********
********estoy sucia y huelo mal********
**********esa muñeca me mira con sus ojos turcos*****
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Se ilumina una cama en un rincón del escenario, yace tirada la protagonista.
Las sábanas están abultadas en la parte de los pies y la cabecera esta llena de almohadas.
Ella mira el infinito del techo con su pijama de ositos.
Cierra los ojos conjunto con un suspiro.
Silencio filosófico.
Al abrirse las ideas no están tan claras, solo surge algo muy firme “la pared tiene derecho a ser pared”.
Tal vez esas conclusiones habían llegado al observar su cuarto y ver que no cabía espacio para respirar.
Ahora la atención esta sen sus manos, las uñas sucias y largas, se olvido de cuidar su cuerpo, se olvido cómo cuidar su cuerpo.
Su muñeca favorita es una marioneta, que le trajo Otilia, la mejor amiga de su mamá, de Barcelona, es una gitana y tiene los ojos tan deliñados que su mirada se hace inevitable en todos los ángulos de la habitación.
Ella recordaba que su pared era blanca… pero ahora surgen las dudas, ¿será porque anoche leyó Descartes?,no sé, no sabe.
Ecos desde la izquierda, es el doctor.
_ Ahora te voy a contar una historia. ¿Te gustan las cebras?_
_¡claro ¡_responde ella.
_ Bueno , te mentí no se contar historias, sólo se dar datos. ¿Igual quieres escucharme?_
_si…_
_ Los machos cebras al aparcarse con la hembra, cuando esta embarazada estos la abandonan_
Le puso las inyecciones y se fue.
La niña se quedo pensando, su papa´ es el hombre rayas.
Lastima que su mamá nunca se dio cuenta
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