Mis labios todavía sienten tu piel, y mis manos la reclaman, buscando tus besos cegadores me pierdo en tu cuerpo, sin deseo al descanso, esta noche no encuentro el reparo, pues el ansia de desprenderme de la nada entre estrellas que tú me rescatas, las horas pasan lentas mientras tu ausencia me acompaña, regálame las horas que guardas en tu cuerpo, sorpréndeme con el sol que ocultas bajo las ropas, y que se asoma en tu mirada, quitadme el desvelo de esta noche para poder soñar contigo, así recordare lo que es tener las horas del cielo. |