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Inicio / Cuenteros Locales / fabiangs / El chef Amir (a Islero)

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El día era gris, y pronto comenzó a llover; Amir, cerraba las ventanas del restaurante por última vez. Durante muchos años de su vida había trabajado guisando, aderezando los alimentos, sirviéndoles a los clientes en aquel establecimiento del pueblo, pero ahora los dueños se marchaban.

De camino a su hogar y mojándose en la lluvia, Amir se sentía muy preocupado porque ahora debía de enfrentarse a situaciones difíciles por no tener ingresos con los cuales sostenerse a sí mismo y a su familia. Cuando llegó cerca de su casa, observó a su anciano padre, a su esposa y sus dos hijos, sollozando con la cabeza baja. Habían salido de su casa porque se estaba llenado de agua y decidieron buscar refugio en la iglesia, pero se descorazonaron cuando vieron la casa, destruida por una avalancha.

Amir, estaba tan triste que deseaba morir y sintió que un par de lagrimas caían por sus mejillas y se las secó con bronca. No sabía que camino seguir, se sentía derrotado, entonces se arrodilló en la tierra y elevó sus manos y sus ojos hacia el cielo y pidió a Dios una señal llorando y suspirando con gran fuerza, luego observó, que donde estaba arrodillado, había una hormiga que llevaba una gran hoja sobre su lomo, esta tenía que pasar una pequeña grieta en el suelo, y como no podía cruzar, utilizó su hoja como puente, luego volvió a cargar la hoja y siguió su camino. Ese día comprendió que a veces en la vida hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza.

Tiempo después, Amir convenció al dueño del restaurante para que le diera facilidades de comprarlo. Allí, Amir ofrecía suculentas cenas, contrató a un pianista que tocaba canciones francesas y hacían de aquel lugar algo acogedor y lleno de magia. Ahora Amir era un chef con sabor a leyenda. Su fama en la preparación del cebiche por excelentes razones, fue extendida entre los fanáticos del buen comer. En la carta del menú, aparte del contenido y las tarifas, aparecía al final una pequeña frase cuyo motivo pocos conocían y que decía: "No hay peor lucha que la que no se hace".

Texto agregado el 10-10-2005, y leído por 182 visitantes. (30 votos)


Lectores Opinan
2006-05-02 21:51:42 Muchas veces las dificultades son las que nos permiten surgir de nuestra vida cotidiana, Y así como esa hormiga utilizó lo que tenía en sus manos o patas para atravesar la grieta, así nosotros tenemos que utilizar lo poco o mucho que tengamos para surgir.... y ojala comprendamos como Amir que: hay que saber luchar no sólo sin miedo, sino también sin esperanza JYREOX
2005-11-13 19:01:22 Comparto una opinión, la historia tiene buen tema y una buen introducción, pero podría haber dado más... Saludos cordiales. josedecadiz
2005-11-06 08:23:54 Está buena la historia, pero en mi opinión la podría haber alargado más. Me gustó mucho. Siga así. RbbCss
2005-10-29 19:24:44 Me parece más una fábula que un cuento. chalito_roli< /a>
2005-10-28 04:38:13 Que verdad es que para cada grieta podemos encontrar algo para armar el puente y seguir adelante. Me Gustó mucho. Mis estrellas merche
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