El hombre de la multitud dos
El anciano detuvo su marcha en la entrada del oscuro callejón, se acerco al bulto marchito que agonizaba, mis ojos se deleitaron vi la muerte pasar junto a mi, ¿porque el anciano buscaba el limite? ,
¿Que impulso que solo dios conoce gobernaba sus actos?
Bajo un lluvia densa asfixiante lo seguí, todo mi cuerpo obedecía a fuerzas extrañas, era yo testigo de la caída ruin y nefasta a la cual nos lleva la soledad, entonces comprendí, que el viejo era mi doble,
era como decirlo ,la imagen de mi alma encarnada ,yo también algún día seria el actor de mi propia tragedia, buscaría la muerte en fríos callejones ,donde no hay manos misericordiosas que dan calor.
Ahora soy viejo ,la muerte esta a mi lado , muchas veces ella es un niño , otras apenas un pájaro que huye en la noche buscando su nido
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