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Inicio / Cuenteros Locales / paois / URU KAJUMBA o el arte del amor

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- ¡URU KAJUMBA! – Solía gritarle al bosque.
Como siempre escuchaba en silencio. La respuesta no venía aún. Ni siquiera el eco le respondía. Sólo oía el murmullo suave que producían las ramas de los árboles al dejar que el viento pasara suavemente entre ellas.
Se sentó cansada en aquel viejo roble caído. Su mirada agobiada se posaba de nuevo en los cuadros que siempre se ofrecían ante ella. El mismo cielo, la misma tierra, hasta los pedazos de madera seca que caían a veces de los arbustos se habían quedado estáticos para asegurarse que no existiera el más mínimo cambio en el espacio que la rodeaba. La continua vista de lo que siempre había sido su hogar provocó que sus sueños – lo único libre que había tenido – se estancaran en aquel pedazo de suelo en el que día a día caminaba; así, su imaginación quedó colgada en uno de aquellos brazos de madera que salían de un tronco viejo pero fuerte y constante como su fatídica rutina. Como la ropa vieja y rota que se echa al cesto de lo inservible habían quedado sus deseos. Igual de arrugados, igual de roídos, igual de inútiles.
- uru kajumba – suspiró tristemente.
Alguna vez, en su niñez, había escuchado este sonido. “Uru kajumba jumba jumba Uru kajumba jumba jumba”. Era un sonido anómalo, extasiada veía como ese sonido se apoderaba del bosque. Cada árbol parecía sentirlo. Sus hojas seguían el ritmo y al compás de aquel extraño sonar, el viento danzaba entre la tierra y ellas haciendo delirar aquel rutinario paraje. Pero sólo lo oyó. No fue parte de él. Aquel sonido se fue sin tan siquiera tocarla. Ella sólo pudo retener su nombre: uru kajumba.
Ahora, después de tantos soles gemelos, deseaba que volviera, deseaba que fuera suyo. No soportaba ya el valor de lo mismo. No consentía ni mirar su propio cuerpo desvalido, seco, sin vida.
En un arranque de ira, se paró y gritó con todas las fuerzas que le quedaban: ¡URU KAJUMBA!
El silencio reinante la empujó al suelo, cayó exánime, sin fuerzas, y así, esperó a que aquellos ojos se cansaran por fin de querer ver lo que nunca pudieron y se cerraran... por fin...
... ba
... ba
... umba
... jumba

Sus oídos dormidos se exaltaron al escuchar en la distancia algo desacostumbrado.
... jumba
... kajumba
... ru kajumba
…uru kajumba

Lo percibía en la tierra, aquello se estaba apoderando de cada grano de ella. Los árboles uno a uno participaban de aquel ritmo que poco a poco iba creciendo. El viento alborozado soplaba juguetón entre ellos y en su recorrido abrió entre el bosque un camino.
El sonido esta vez entró en ella y allí, animó cada músculo, cada vena, cada célula de su ser. Se levantó con una insólita alegría y sin ordenarle a su cuerpo nada, comenzó a caminar el sendero labrado por el viento. Entre paso y paso se colaba una nota que le decía como debía dar el siguiente. Y así, entre zapateos cadentes, llegó a donde parecía provenir aquella armonía, pues retumbaba en aquel sitio.
Alzó la vista y vió al sol, que mientras se escondía, jugaba con el azul profundo del cielo contrastándolo con tintes rojos y amarillos haciéndolos confundirse con ardientes llamas traviesas que corrían surcando aquella gran bóveda celeste. Las nubes locas de contento sostenían un concurso a quien hiciera las formas más caprichosas. La luna llena, trémula de emoción, salía del horizonte brillando con un amarillo extraordinario. Bajó la mirada y la posó en el gran lago que se encontraba frente a ella; sus aguas reflejaban gozosas aquel espectáculo y sus ondas enloquecidas por aquel delicioso fragor dispersaban aquellas prodigiosas imágenes. A lo lejos se veían nubes negras quienes con sus truenos mostraban la ira que les daba tanta belleza y la impotencia ante tanto esplendor, logrando con esto aumentar la majestuosidad del momento.
Su corazón latía con fuerza al son del regocijo general. Una gran sonrisa pasó por su corazón llevándola desde el alma hasta el rostro. Se acordó de los sueños, aunque los desechó porque estaba viviendo el mejor de ellos y la imaginación la dejó colgada porque resultaba insulsa ante tanta fantasía. Ahora toda ella se fundía en la vida que la rodeaba.
- Uru kajumba – oyó de una voz que provenía de alguien que estaba detrás de ella.
Se volteó y se encontró con la mirada profunda de un hombre que irradiaba un gran magnetismo y por el cual se sintió enormemente atraída.
- Te escuché – dijo – pero mi eco no podía llegar a ti. Por fin te encontré. No sabía en que dirección debía mandarte mi regalo.
- ¿Regalo? – balbuceó ella.
- Lo que ves, lo que oyes, lo que sientes. Todo lo creé para ti.
- ¿Quién eres?
- Soy un mago. Un mago enviado especialmente para mostrarte mi magia. La magia del URU KAJUMBA. Un mago enviado sólo para ti.
- Enséñame esa magia
- Ya la has visto, ya la has oído, ya la sientes... Es todo lo que hay aquí. Es la unidad de la vida y el esplendor de su belleza reunida. El sonido de la naturaleza contrastado con el de tus latidos. Son los cuatro elementos actuando juntos en favor del quinto que los complementa. Los frutos de un deseo sincero, bello y hermoso como Dios. Es el secreto de la vida gritado a los cuatro vientos y oído por la sapiencia del corazón. Es la infinitud de lo que el posee y puede dar. Es el resultado de su liberación.
- Me dices que la siento ¿significa esto que ya la tengo?
- Me has visto, niña mía, me has visto. Has podido apropiarte de mi regalo porque lo has sentido. Ahora que tienes parte de mi magia es hora que la juntemos... ven, dame la mano, vamos a bailar...

A mi mago que me ha enseñado el arte del URU KAJUMBA

Texto agregado el 21-10-2005, y leído por 58 visitantes. (2 votos)


Lectores Opinan
2006-01-14 20:39:40 Muy bonito tu cuento Paois. Es muy original. /// Joaquín joaqledo
2005-10-22 10:07:51 Ay, chica- me dejaste toda emocionada. Uru en hebreo significa "despertad/despierten" Como si llamas a ese sol, a ese bosque que despierta tu amor, que abre los ojos y te traiga a tu amor. Como bien dice Gadi agárrate a él con todas tus fuerzas, y ama! ama desde el fondo de tu corazón, porque no existe nada como él. Y baila, baila al sonido del sentimiento mas noble que existe. Sé feliz! Escribes maravillosamente, realmente me emocioné. Voy a mi ventana a gritar Uru kajumba, tal vez aparecerá mi mago antes del tiempo... Un beso enorme para ti y para tu mago. ***** NatalieNa
2005-10-21 22:39:59 esteeeee...si, ¿no?, bueeeno, no se que carajos decir, talvez sea mejor que no lo escriba, te lo mostrare... haiiku
2005-10-21 22:01:14 Tu mago,tu URU KAJUMBA.Tu sol,tu luna,tu lago,sus aguas,la ira del trueno ante tanta felicidad...ante tanta belleza,ante tanto amor.Ya forma parte de tu grito,agárrate a "ÉL" con todas tus fuerzas.Gritaré yo mi propio URU KAJUMBA.TE quiero.UN cuento divino y sensible,lleno de amor.***** Gadeira
 
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