- ¡Pelotudo, no digás nada, agenciate algo por ahí y dejá de inflarme las pelotas, me tenés atufado con vuetras boludeces, nada más sabés llenar el buyón y criar sebo, además apestás a catinga, me vas a difuntiar un día de estos y como sigás así me vas a hacer sonar el cuero, dejame ya de guampear, la concha de tu madre...!
¡Weón, que eso es lo que eres, un Weón!
- ¡Mamá, papá me está hablando otra vez en argentino y chileno!
- ¡Déjalo hijo, es que anoche tu padre se llevó todo el tiempo enganchado a la página de los cuentos, ya se le pasará! |