|
Encuentro con Jaime Aquella noche, la del funeral, sentía un terrible pesar en mis muñecas, debe de haber sido él. No estaba triste, solo un poco desconcertado con todo lo que había ocurrido. ¿Quién iba a pensa que un hombre tan joven... y tan amigo mio...? Bueno, ya pasó. LLegué a mi casa, cuando iba a entrar me fijé en un extraño ser que volaba. Ya lo había visto antes, pero ahora me pareció que llevaba algo. Me acosté en mi cama y morí asesinado por un ladrillo. La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net |