Deseos entre dos
Tus inconscientes caricias,
en tu búsqueda del mundo.
Tus pequeñas manitos,
me recorrieron entera.
Bebiste la lactancia
de mis senos.
Y ahí tus manitos,
buscaban el latido
de mi corazón.
En la temprana oscuridad
del invierno,
me buscabas para dormir.
Arrancando del miedo,
llorando por estar solo,
te calmé con todo mi calor.
Sigues siendo el de ojos cafés,
de mirada penetrante y triste.
Pero con una linda sonrisa
olvido que has crecido.
Creo que moriré cobijándote,
y seguirás sintiendo ese frío.
Tus labios aún los siento,
tiernamente en mis pezones.
Más las marcas de tus dientes
en mi piel.
Aún bebes de mí como niño,
azotándome las entrañas.
Y tus manos buscan otros sitios.
Olvido que has crecido
y vuelves ingresar a mí.
Recodándome que eres mi hijo
ahora yo me cobijo en ti.
13 de Septiembre 2005
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