SI FUERA UN VAMPIRO
Tengo un amor que viene por las noches
y me pide que lo deje entrar.
Si sufre, chilla como rata,
golpea con sus alas negras
el cristal de mi ventana.
Tiene miedo de Dios y de sus signos,
de la luz, de no poder regresar a la vida,
de saber que está muerto,
de mi sexo que huele a ajos y a albahaca,
de las sábanas blancas y de los besos limpios.
Si yo pudiera ayudarlo,
si pudiera vencer mi horror de ser suya...
Pero su beso es letal y su verga
inyecta la muerte como petróleo espeso.
La carne se vuelve negra donde él la toca.
Si mi amor fuera un vampiro
sería por lo menos un príncipe en su reino.
Si no tuviera sida,
todo esto sería un sueño, un lujo
de fantasía gótica. |