El mundo es tan frío y tan grís
tanta crueldad no me deja ser felíz
veo tristeza y miseria en sus ojos
veo dolor y opresión en sus corazones
Hombres de hierro y mentes cerradas
dan inconscientes, sus espaldas
es ya costumbre ver la pobreza
y no hacer nada por luchar contra ella
Hoy llueve y soplan vientos de hielo
gente en la calle, desamparados, limosneros
marginados de amor y piedad
esperan su muerte para su dolor calmar
-Deseo ser un digno guerrero
de las tropas grandiosas de Cristo
lucharé por una nueva realidad
su rostro en cada pobre está
Un fuego a otros fuegos encenderá
para salir de toda oscuridad
una sonrisa en mi rostro brillará
eternamente, ante toda adversidad-
Aquella niña solitaria y perdida
sólo busca terminar su vida
víctima de pena y abandono
Es una más...¡como nosotros!
o aquel anciano durmiendo bajo el alero
de un puente negro húmedo y sombrío
es también un hijo de Cristo
no es su culpa tan cruel destino
No puedo estar aquí sin actuar
entre avaricia y comodidad
mientras otros cada noche librarán
una batalla por con vida continuar
-Deseo ser un digno guerrero
de las tropas grandiosas de Cristo
lucharé por una nueva realidad
su rostro en cada pobre está
Un fuego a otros fuegos encenderá
para salir de toda oscuridad
una sonrisa en mi rostro brillará
eternamente, ante toda adversidad-
Todos podemos luchar
todos podemos auxiliar
a los hermanos desterrados por el odio
a los hermanos en pobreza y dificultad
abramos mentes y corazones
dejemos atrás temor y rencores
todos somos hijos de un mismo señor
el que nos ama, el que amo yo
dedicado a S. Alberto Hurtado G.
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