"Víctima del ataque de ese animal, aquel que es temido por todos y al cual denominan soledad”.
Te aferras a un recuerdo provisorio,
intentas arrancar de aquel mal…
huyes,
escapas,
corres
… te das cuenta que es tarde;
ya la herida es mortal…
huyes,
escapas,
corres
… aún crees que estás a tiempo de amar,
sin embargo… olvidaste perdonar.
|