No fue eterno el sufrimiento
ni el dolor por la traición,
de la dueña de esos labios
que ayer juraron su eterno amor.
Eterna la utopía
eterna la ilusión,
después de la tiniebla
irrumpe en mi cielo el sol
regenerando con su fuego,
una gota de corazón
y devolviendo a mi cuerpo
la ya olvidada pasión.
eterno...mientras dure |