Querido Victor;
No puedo dejar que el resto de mi tiempo se pierda en disquisiciones y nimiedades.
¿Por qué nunca entendiste que cada cosa tiene que estar en el lugar preciso, en el momento correcto?, no tenías que haberme reprochado el querer que las cosas fuesen perfectas.
He dejado todo listo para cuando vuelvas y me encuentres en el patio interior, no sé muy bien con qué resultado, pero eso carecerá de importancia, ya tendrás tiempo de someterte a un tratamiento psicológico.
Tienes dos mudas recién lavadas en el cajón, justo a la derecha,junto a los calcetines. Te dejaste la pasta de dientes abierta anoche, sabes que odio cuando haces eso, así que directamente he optado por tirarla. Por cierto, llamó tu madre, para ver cuándo la visitabas.
Recuerda que después de mear debes cerrar la tapa del water, y cambiate de muda todos los días.
Tienes estofado en la nevera por si te entra el hambre.
Dile a la vecina de mi parte que no tenga ínfulas de protagonismo si aparecen los medios de comunicación, eso si, si me enfocan que muestren el lado bueno, ya sabes que siempre he sido muy coqueta. Esa mujer siempre me cayó mal, tiene los ojos como lupas de tanto usar la mirilla.
Sé que nunca me has oído decir tacos, pero esta vez te pido que cuando subas a casa, cierres la puta ventana que entran bichos desde el patio, a saber cuándo fue la última vez que se limpió. Al fin y al cabo, es lo único que no puedo remediar una vez me haya tirado por ella.
Siempre tuya,
Carmela.
|