La puerta se abrió:
Los esposos tenían en su lecho veneno y cuchillos afilados,
y había un niño que quería ser rey,
jugando en una cueva con un hermoso ángel negro.
Ruidos y gritos salidos de los Infiernos,
un mundo invisible de demonios,
y más ángeles negros, soldados de la muerte.
Al cerrarse la puerta,
se abrieron los ojos de un pequeño halcón cetrero.
Las palabras y el deseo desplegaron sus alas,
y pudo echar a volar...
Todos los intentos no podrán evitar
que un cristal de cuarzo desdoble la luz
en siete rayos de color.
Pero yo sé que podría haber hecho cualquier cosa
para calmar tus ansias...
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